Alerta: Cisco sube precios de hardware por el coste de la memoria y dice que la demanda no cede
Cisco sube precios de hardware por coste de la memoria y sostiene que el incremento no está alterando el comportamiento de compra de sus clientes. El mensaje llegó durante la presentación de resultados del Q2 del ejercicio fiscal 2026, donde la compañía vinculó el ajuste a la subida de costes de componentes, especialmente memoria, y adelantó que seguirá revisando precios y contratos si la presión del mercado persiste.
En la conferencia con analistas, el CEO Chuck Robbins confirmó que Cisco ya había anunciado incrementos y que “seguirá monitorizando tendencias” para aplicar “ajustes adicionales” cuando sea necesario. También indicó que la empresa está revisando términos contractuales con partners de canal y clientes para reflejar la volatilidad de precios de componentes, y que su escala le permite negociar condiciones y asegurar suministro para la demanda actual y futura.
Cisco sube precios de hardware por coste de la memoria: impacto “nominal” en networking
Robbins defendió que los appliances de networking suelen integrar menos memoria que los servidores, por lo que el efecto final en el precio sería más limitado. En su lectura, los compradores entienden que el sobrecoste proviene de la cadena de suministro y no de un cambio de estrategia comercial de Cisco, aunque ello suponga “facturas más altas”.
El CFO Mark Patterson reforzó la idea: según su testimonio, no está viendo clientes “dispuestos a retrasar o diferir” inversiones estratégicas por el encarecimiento de la memoria. Tampoco detectó un adelantamiento masivo de compras para capturar precios anteriores a la subida, y sugirió que muchos clientes confían en que Cisco puede gestionar estas tensiones mejor que algunos competidores.
Resultados récord y la lectura de Cisco sobre la ola de AI
La compañía reportó ingresos trimestrales de 15.300 millones de dólares, una cifra récord y un crecimiento interanual del 10%. En el plano de AI, Robbins describió dos palancas principales: la venta de upgrades en redes existentes —al considerar que la infraestructura legacy no se diseñó para las necesidades de rendimiento, velocidad y seguridad que demandan cargas de AI— y el negocio con hyperscalers.
Sobre hyperscalers, Cisco comunicó 2.100 millones de dólares en pedidos durante el trimestre, una aceleración frente al trimestre anterior (800 millones más) y por encima del total de pedidos del año fiscal previo. Aun así, en la llamada se cuestionó el tamaño relativo de esta cifra frente a los presupuestos de capex agregados que manejan los grandes operadores de Cloud para infraestructura.
Óptica, Silicon One y oportunidades en sovereign cloud
Robbins destacó que los hyperscalers estarían valorando el porfolio de óptica de Cisco y sus procesadores programables Silicon One. También mencionó oportunidades adicionales en sovereign clouds y neoclouds, en un mercado donde el diseño de red y el switching de alta capacidad se vuelven críticos para escalar AI y servicios de Cloud.
Un ciclo de renovación en campus networking, más allá de AI
Más allá del impulso de AI, Cisco señaló señales de un ciclo de renovación de campus networking “multianual y multimillonario” en sus etapas iniciales. Robbins también apuntó a crecimiento de doble dígito en ventas de switching para datacenter en seis de los últimos ocho trimestres, indicando una demanda sostenida en infraestructura de red empresarial.
De cara al Q3, Cisco proyectó ingresos entre 15.400 y 15.600 millones de dólares y una previsión anual de 61.200 a 61.700 millones. Pese a esa guía, el mercado reaccionó con caídas en la cotización tras la publicación.
Para más contexto corporativo y posicionamiento oficial, Cisco amplía detalles sobre su negocio en su web de inversores y publicaciones oficiales. Fuentes: Cisco Investor Relations y Cisco Newsroom.
En paralelo, Cisco sube precios de hardware por coste de la memoria en un momento en el que la industria de infraestructura intenta equilibrar presión de componentes, demanda de AI y ciclos de refresh en campus y datacenter, sin señales inmediatas —según la compañía— de que los clientes estén frenando compras.



