Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado y marca un punto de inflexión para empresas
Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado, de acuerdo con los datos más recientes de Statcounter: la versión actual del sistema operativo de Microsoft se situaría en el 72,57% frente al 26,45% de Windows 10. El movimiento llega en un momento clave para IT y seguridad, con el ciclo de soporte de Windows 10 ya recortado para varias ediciones desde octubre de 2025 y con organizaciones que, para mantener parches, deben pasar por el programa Extended Security Updates (ESU) bajo condiciones comerciales.
La lectura de estos números es relevante por dos motivos: primero, porque refuerza la narrativa de adopción que Microsoft viene sosteniendo públicamente; segundo, porque la presión de calendario obliga a reevaluar riesgos operativos (downtime), compatibilidades y costes de continuidad en flotas Windows heterogéneas. Microsoft centraliza la información oficial sobre ciclos de vida y soporte en su documentación de producto y anuncios corporativos, pero fuera de esa telemetría, la industria recurre a medidores independientes como Statcounter y a plataformas de inventario como Lansweeper para aproximarse al estado real del parque instalado.
Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado: qué dicen las métricas
Según Statcounter, los porcentajes se calculan a partir de código de medición presente en más de 1,5 millones de sitios a nivel global. Esa metodología implica sesgos conocidos (muestra dependiente del tráfico web y del conjunto de sitios instrumentados) y revisiones posteriores conforme entra más señal, por lo que el dato debe entenderse como indicador independiente, no como una cifra oficial de Microsoft. Aun así, el punto de inflexión es consistente con la tendencia esperada tras el recorte de soporte de múltiples versiones de Windows 10 y la consolidación de Windows 11 como plataforma base para equipos nuevos.
Para seguir el contexto, la referencia directa de cuota por versión se publica en Statcounter aquí: https://gs.statcounter.com/os-version-market-share/windows/desktop/worldwide. Por la parte del fabricante, Microsoft mantiene su información de producto y soporte en su documentación oficial: https://learn.microsoft.com/.
ESU y fin de soporte: el coste de sostener Windows 10
El salto de adopción ocurre con un trasfondo claro: Microsoft recortó soporte para muchas ediciones de Windows 10 en octubre de 2025. Desde ese momento, el camino para continuar recibiendo correcciones de seguridad pasa por ESU, un esquema que permite extender la recepción de updates de seguridad, pero que supone costes adicionales para buena parte de clientes comerciales. En términos prácticos, ESU funciona como red de seguridad para organizaciones que no pueden migrar al ritmo que marca el calendario, ya sea por dependencias de aplicaciones, validaciones internas o ventanas de cambio estrictas.
Esben Dochy, Principal Technical Evangelist en Lansweeper, resumió el dilema desde la óptica de inventario y operación: aunque muchas organizaciones migrarán, un subconjunto “no trivial” recurrirá a ESU como salvavidas, no tanto por falta de voluntad sino por la complejidad de validar dependencias y coordinar downtime operativo. Ese patrón es especialmente habitual en entornos con software legado o con periféricos y drivers que requieren certificación de terceros.
Qué implica esto para seguridad y compliance
Desde el punto de vista de seguridad, sostener versiones fuera de soporte (o depender de extensiones) añade fricción al patch management y puede complicar auditorías: aumenta el número de excepciones, la diversidad de baseline y el esfuerzo para mantener SLAs internos. En paralelo, la migración acelerada a Windows 11 reduce fragmentación en la capa cliente, pero desplaza el foco a compatibilidad de aplicaciones, controladores, herramientas EDR y políticas de hardening.
En servidores, la inercia persiste: Windows Server 2016 aún pesa
El avance del cliente no se replica con la misma velocidad en el datacenter. Lansweeper sitúa a Windows Server 2016 en un 20,3% de los servidores que monitoriza, una cifra significativa para administradores que miran el roadmap de soporte. Dochy subraya que las barreras de migración en servidor suelen estar asociadas a los servicios que alojan: cualquier parada no afecta a un endpoint aislado, sino a un servicio completo dentro de la organización, elevando el coste y el tiempo de ejecución del cambio.
En dispositivos de propósito específico, el panorama también es particular. Lansweeper estima que Windows 10 2016 LTSB representa solo el 0,5% del total de dispositivos Windows, pero dentro del conjunto LTSC/LTSB alcanza el 19,8%. Esto encaja con la postura de Microsoft sobre LTSC/LTSB como canal orientado a despliegues especiales (kioscos, POS, OT y escenarios embedded), donde los ciclos de upgrade pueden estar condicionados por certificaciones de proveedor, soporte de periféricos y ventanas de cambio muy acotadas.
Qué cambia ahora que Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado
Que Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado no es solo una métrica: es una señal para el ecosistema. Para Microsoft, refuerza la consolidación de su plataforma de escritorio y facilita empujar estándares de seguridad y compatibilidad en torno a Windows 11. Para empresas, el dato llega cuando muchos departamentos están decidiendo entre migrar, pagar ESU o convivir temporalmente con excepciones por dependencias. Y para administradores de infraestructura, el recordatorio es claro: mientras el cliente se mueve rápido, Windows 10 y Windows Server 2016 siguen presentes en proporciones que obligan a planificar el final de ciclo con precisión.
En ese sentido, Windows 11 supera a Windows 10 en cuota de mercado, pero la transición completa seguirá marcada por inventario real, validación de aplicaciones críticas y calendarios de soporte que no perdonan.



