El Departamento de Defensa de EE. UU. —a través de la Defense Information Systems Agency (DISA)— otorgó a Hewlett Packard Enterprise (HPE) un contrato de 10 años por 931 millones de dólares para llevar las ventajas de la nube a los datacenters más sensibles.
El contrato Distributed Hybrid Multi-Cloud desplegará la oferta Green Lake Private Cloud de HPE a lo largo de su footprint IT, buscando replicar la experiencia de una nube pública sin abandonar lo on-prem.
La plataforma está diseñada para emular características como gestión unificada, multi-tenancy y consumo, manteniendo los datos y cargas de trabajo on-prem y permitiendo un control centralizado similar al de las grandes nubes públicas.
Entre los aspectos clave está un único plano de gestión centralizado y una interfaz air-gapped para administrar desde un único punto seguro el conjunto de datacenters de la DoD, con aislamiento de recursos para información altamente sensible.
Como en otras ofertas Green Lake, la solución incluye hardware y software con modelos de facturación basados en el consumo.
Los orígenes del proyecto se remontan a 2024, cuando DISA anunció un prototipo de Private Cloud en datacenters de Mechanicsburg, Pennsylvania, y Ogden, Utah. Esto no sería la primera nube gubernamental de HPE: en 2021 la NSA reclutó a HPE para servicios HPC, y la división Cray ha suministrado supercomputadores para el DOE.
Es probable que las cargas de trabajo incluidas sean sensibles y, en el marco del Joint Warfighter Cloud Capability (JWCC) program, no se ejecutarían en la nube pública disponible para el Pentágono, manteniéndose bajo control seguro on-prem.



