Reino Unido acelera el marco legal reconocimiento facial para la policía
El Gobierno británico ha abierto una consulta para crear un marco legal reconocimiento facial dedicado a operaciones policiales, con el objetivo de escalar despliegues en espacios públicos y consolidar financiación nacional. La propuesta, liderada por el Home Office, busca claridad normativa inmediata y llega en medio de alertas por su impacto en la privacidad y el tratamiento de datos biométricos.
El plan oficial plantea regular tecnologías de live facial recognition (LFR), emparejamientos retrospectivos y herramientas inferenciales bajo un nuevo régimen legal específico. El Ejecutivo defiende que el mosaico normativo actual es insuficiente; organizaciones civiles advierten de una expansión de la vigilancia.
Qué cambia con el marco legal reconocimiento facial
La consulta del Home Office propone competencias claras para policías y estándares de transparencia aplicables a la biometría y a tecnologías inferenciales. Según el documento, el marco legal reconocimiento facial debe habilitar despliegues a gran escala con controles de proporcionalidad y trazabilidad operativa.
- Retrospective matching: comparación posterior de imágenes (CCTV, escenas del crimen) con registros de custodia.
- Live facial recognition (LFR): identificación en tiempo real en espacios abiertos.
- Verificación iniciada por operador: identificación desde dispositivos móviles sin arresto previo.
Además, el Gobierno anticipa integraciones con CCTV y bases de datos policiales, por lo tanto las capacidades de identificación podrían expandirse a centros comerciales, estadios y nodos de transporte si se aprueba el nuevo esquema.
Inversión ligada al marco legal reconocimiento facial
El Home Office destinó £12.6 millones el último año a reconocimiento facial, incluidos £2.8 millones para sistemas nacionales de LFR. En el ejercicio actual, asigna otros £6.6 millones para desplegar, evaluar y desarrollar un servicio nacional de facial-matching, pieza central del marco legal reconocimiento facial.
La financiación cubre infraestructura, software y operaciones de integración de fuentes policiales y de CCTV. Sin embargo, la centralización de servicios de emparejamiento facial refuerza el debate sobre gobernanza de datos y ciberseguridad del ecosistema biométrico.
Reacciones al marco legal reconocimiento facial
El Ejecutivo sostiene que el nuevo esquema reforzará la transparencia y la seguridad jurídica, a fin de estabilizar la confianza pública. Big Brother Watch lo califica como una escalada significativa y pide límites estrictos y supervisión independiente. Para la industria, la tecnología puede ser eficaz frente a amenazas, pero persisten dudas críticas sobre privacidad y uso de datos.
El regulador británico recuerda que el tratamiento de datos biométricos exige bases legales sólidas y pruebas de necesidad y proporcionalidad. La guía del ICO sobre biometría y LFR, disponible en ico.org.uk, subraya que los despliegues deben cumplir el RGPD del Reino Unido y salvaguardas específicas, además de auditorías y evaluación de impacto.
Qué sigue
La consulta perfila un calendario para negociar los límites, salvaguardas y estándares técnicos del marco legal reconocimiento facial con reguladores y fuerzas de seguridad. El Gobierno anticipa ajustar el texto con base en las respuestas recibidas; el resultado definirá cómo se equilibran eficacia operativa, ciberseguridad y derechos fundamentales en futuros despliegues de LFR a escala nacional.



