El ecosistema de startups europeo se prepara para brillar en el escenario global, y la reciente edición de la conferencia Slush en Helsinki dejó claro ese pulso de transformación.
Durante años, los fundadores europeos migraban a EE. UU. para buscar clientes y financiación; hoy la narrativa está cambiando, y los inversores ven más oportunidades en el viejo continente.
Firmas como OMERs Ventures y Coatue intentaron expandirse en Europa abriendo oficinas en Londres, pero luego ajustaron su presencia, mientras que capitales estadounidenses continúan fijando mirada en startups europeas. La región acumula más capital, y grandes acuerdos ya se anuncian con actores globales interesados en el crecimiento europeo.
La regulación y la digitalización están dando un nuevo impulso: la UE avanza hacia cambios que facilitan registrar empresas en varios países y escalar sin fronteras, lo que podría acelerar la creación de unicornios locales.
Historias de éxito como Spotify o Klarna han elevado el perfil de Europa y han inspirado a fundadores y empleados a quedarse y construir a largo plazo, no a escapar. En palabras de observadores de la región, Europa ya no está a la sombra de Estados Unidos: se está moviendo con mayor confianza hacia su propia escala.
¿Aún dudas de Europa? Ve a Hel.



