VMware ha decidido mantener la presión en su caso contra Siemens por la supuesta utilización no autorizada de software VMware. La unidad Broadcom lanzó la acción en marzo, cuando alegó que durante las negociaciones de un contrato de soporte Siemens presentó una lista de los productos VMware que utilizaba; esa lista, según la acusación, mencionaba muchos más productos de los licenciados.
En la versión de VMware, a medida que avanzaban las negociaciones Siemens exigió que VMware respaldara su software; VMware argumenta que no ofrece soporte para productos vendidos bajo licencias perpetuas y que el tema gira en torno al uso no autorizado de software. La conversación se estancó y Broadcom decidió presentar una demanda por derechos de autor basada en ese uso presuntamente no licenciado.
Siemens defendió entonces que sus licencias permiten trasladar el caso a Alemania en lugar de la corte del Distrito de Delaware (EE. UU.), donde se interpuso inicialmente la acción. También sostuvo que se trataba de una cuestión contractual, no de derechos de autor.
Este miércoles, VMware respondió con nuevas presentaciones que sostienen que la interpretación de Siemens de las licencias de software es errónea y que los acuerdos no permiten o no justifican que el caso se oiga en Alemania; además, la firma de virtualización acusa a Siemens de intentar convertir el asunto en una disputa contractual para evitar un fallo de copyright en EE.UU. No es la primera ocasión en que VMware advierte de que podría litigar en varias jurisdicciones si la disputa lo exige.
Detrás de estos choques está, en gran medida, la decisión de Broadcom de no vender servicios de soporte para software antiguo vendido bajo licencias perpetuas, y de agrupar múltiples productos VMware en una sola oferta, lo que algunas empresas dicen que reduce costos mientras que otros usuarios ven mayores facturas. El CEO de Broadcom, Hock Tan, ha reconocido que algunos clientes han adquirido VCF sin implementarlo por completo y que la empresa tiene trabajo por hacer en los próximos dos años para abordar esa situación.
Casos comparables, como los enfrentamientos con Tesco y AT&T, muestran un patrón: VMware inicia en EE.UU. y luego se defiende en otras jurisdicciones cuando corresponde. El caso con Siemens ya lleva ocho meses y no parece que vaya a resolverse pronto, una señal de que estas disputas sobre licencias, derechos de autor y contratos contarán con capítulos continuos mientras Broadcom y sus clientes evalúan sus licencias y rutas de migración.



