Nuevo megacentro de datos Stratos Project en Utah: 9GW y 40.000 acres desatan polémica

Megacentro de datos Stratos Project en Utah con campus de 40.000 acres y demanda prevista de 9GW

Nuevo megacentro de datos Stratos Project en Utah: 9GW y 40.000 acres desatan polémica

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Nuevo megacentro de datos Stratos Project en Utah: 9GW y 40.000 acres desatan polémica

El megacentro de datos Stratos Project en Utah avanza tras la aprobación de comisionados del condado de Box Elder para un campus de 40.000 acres en Hansel Valley. Sus promotores lo presentan como infraestructura estratégica para impulsar la “AI dominance” de EE. UU., pero el proyecto ya concentra críticas por su huella energética, la presión sobre recursos hídricos y el impacto térmico y de emisiones.

Qué se sabe del megacentro de datos Stratos Project en Utah

El plan está respaldado por el inversor Kevin O’Leary y prevé un complejo de escala “hyperscale” que, según estimaciones citadas en la cobertura original, sería más de dos veces el tamaño de Manhattan y requeriría 9GW de potencia, cerca del doble del pico de demanda eléctrica del estado en 2025. La primera fase se sitúa por encima de los 4.000 millones de dólares de inversión, de acuerdo con información publicada por Utah Money Watch.

Aunque ya cuenta con el respaldo del condado y del gobernador Spencer Cox, el proyecto aún debe obtener permisos ambientales y de construcción. Además, su tramitación ha llamado la atención por la rapidez con la que pasó de conversaciones iniciales a aprobaciones locales, en paralelo a la promesa política de “acelerar” el proceso de permisos.

Energía: planta in situ y dependencia del Ruby Pipeline

Uno de los puntos técnicos más discutidos del megacentro de datos Stratos Project en Utah es su esquema de energía. Según documentación enlazada por autoridades estatales y del condado, el campus tendría una planta eléctrica on-site para operar fuera de la red estatal y se abastecería de metano (natural gas) a través del Ruby Pipeline, que conecta Wyoming con Oregon. Utah Clean Energy estima un consumo anual de 448 billion cubic feet de gas, una cifra que, de confirmarse, superaría ampliamente el consumo combinado de hogares, negocios y plantas del estado.

La magnitud del consumo abre interrogantes sobre el impacto en disponibilidad y precios del gas, especialmente en un contexto de expansión de data centers para cargas de AI. Más detalles del trazado y el activo pueden consultarse en la página de referencia del pipeline en Rextag: https://rextag.com/pages/ruby-pipeline.

Calor residual: una carga térmica estimada de 16GW

Más allá de la energía, un profesor de física de Utah State University, Robert Davies, publicó un análisis preliminar que estima una carga térmica total de 16GW. En su valoración, la refrigeración de una huella de este tamaño podría requerir alrededor de 400 acres con miles de ventiladores industriales, y su eficiencia se vería comprometida por las condiciones de “high desert” (aire fino, seco y caliente). El análisis citado plantea posibles incrementos de temperatura en el valle: entre 2 y 5°F de día y 8 a 12°F por la noche, con efectos potencialmente severos en la dinámica de condensación (“dew point”) de ecosistemas desérticos.

Emisiones y agua: dos frentes regulatorios clave

Utah Clean Energy también proyecta que el megacentro de datos Stratos Project en Utah podría emitir 30,2 millones de toneladas de CO2 al año, incrementando las emisiones del estado en un 55%. En paralelo, los data centers son ya un foco de fricción política en EE. UU. por su demanda de electricidad y por el consumo de agua para refrigeración, con referencias en la industria que sitúan a los mayores complejos en el orden de millones de galones diarios.

A nivel local, los comisionados sostienen que el campus usaría un esquema “closed-loop” de reciclaje de agua que no requeriría reposición constante y que no desviaría recursos de hogares, agricultura o del Great Salt Lake. Sin embargo, el origen del agua continúa siendo un punto crítico: tras miles de objeciones públicas, se retiró una solicitud inicial y se presentó otra para captar agua de un manantial no identificado en Hansel Valley, en un marco legal sobre “water rights” que también está siendo cuestionado por su diseño y consecuencias.

Permisos y oposición: el siguiente cuello de botella

La aprobación del condado no cierra el debate: el proyecto aún debe superar el filtro de permisos ambientales y de obra, y ya existe una iniciativa ciudadana para impulsar un referéndum que podría revertir la autorización local. Con inversiones “multibillion” sobre la mesa y una agenda política de aceleración de permisos, el caso apunta a convertirse en un precedente sobre cómo se negocia la expansión de infraestructura de AI a escala “hyperscale” frente a límites energéticos e hídricos.

Para seguimiento de la fuente principal del caso y su contexto, la publicación original puede consultarse en The Verge: https://www.theverge.com/ai-artificial-intelligence/933687/utah-stratos-project-data-center-kevin-oleary. En el plano institucional, la documentación enlazada por el estado sobre el proyecto incluye un FAQ oficial disponible desde el sitio del gobernador de Utah: https://governor.utah.gov/wp-content/uploads/FAQ-on-Stratos-Project.pdf.

Si el calendario de permisos sigue adelante, el megacentro de datos Stratos Project en Utah no solo sería uno de los mayores complejos planificados para cargas de AI, sino también un termómetro para medir el coste real —energético, térmico y de agua— de la nueva carrera por infraestructura de “Machine Learning” a escala continental.

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